domingo, 30 de octubre de 2011

Playmobil Cinema

Curiosos carteles de cine elaborados por Mauro Solbes, con la simpática participación de los Clicks de Playmobil.
Visto en Playmo Cinema

La naranja mecánica (1968)
REPARTO: Malcolm McDowell, Patrick Magee, Michael Bates, Adrienne Corry, Warren Clarke, John Clive, Aubrey Morris, Carl Duering, Paul Farrell, Clive Francis, Michael Gover, Miriam Karlin, James Marcus, Geoffrey Quigley, Sheila Raynor, Madge Ryan, Philip Stone

Enemigo a las puertas (2001)
REPARTO: Jude Law, Joseph Fiennes, Rachel Weisz, Ed Harris, Bob Hoskins, Ron Perlman, Eva Mattes, Gabriel Thomson, Matthias Habich, Sophie Rois, Ivan Shvedoff, Mario Bandi, Hans Martin Stier, Clemens Schick, Mikhail Matveyev, Alexander Schwan

El rey león (1994)
DIRECTOR: Rob Minkoff, Roger Allers
GUIÓN: Irene Mecchi, Jonathan Roberts, Linda Woolverton
PRODUCTORA: Walt Disney Pictures

Un día de furia (1992)
REPARTO: Michael Douglas, Robert Duvall, Barbara Hershey, Rachel Ticotin, Lois Smith, Tuesday Weld, Frederic Forrest

Saw (2004)
REPARTO: Cary Elwes, Leigh Whannell, Danny Glover, Monica Potter, Dina Meyer, Tobin Bell, Shawnee Smith, Ken Leung, Alexandra Bokyun Chun, Michael Emerson

Brokeback mountain (2005)
REPARTO: Heath Ledger, Jake Gyllenhaal, Anne Hathaway, Michelle Williams, Randy Quaid, Linda Cardellini, Anna Faris, Scott Michael Campbell, David Harbour

Gran Torino (2008)
REPARTO: Clint Eastwood, Christopher Carley, Bee Vang, Ahney Her, John Carroll Lynch, Cory Hardrict, Brian Haley, Geraldine Hughes, Dreama Walker, Brian Howe, Doua Moua, Sarah Neubauer, Chee Thao





Más carteles en Playmo Cinema












miércoles, 26 de octubre de 2011

En una isla desierta


En un barco viajaban.....

a) 2 italianos y 1 italiana.
b) 2 franceses y 1 francesa.
c) 2 alemanes y 1 alemana.
d) 2 griegos y 1 griega.
e) 2 ingleses y 1 inglesa.
f) 2 búlgaros y 1 búlgara.
g) 2 suecos y 1 sueca.
h) 2 irlandeses y 1 irlandesa.
i) 2 argentinos y una argentina.
j) 2 catalanes y una catalana.
k) 2 andaluces y una andaluza.
l) 2 vascos y una vasca.

La fatalidad quiso que el barco naufragara, pero sus tripulantes se salvaron llegando a una isla desierta en medio de ninguna parte. Un mes después la situación era........:

a) Uno de los italianos mató al otro por la mujer...

b) Los dos franceses y la francesa viven juntos y felices en un "menage a Trois"

c) Los dos alemanes llevan un estricto horario en el que se alternan para estar con la alemana.

d) Los dos griegos duermen juntos y la griega limpia y cocina para ellos.

e) Los dos ingleses esperan que alguien les presente a la inglesa.

f) Los dos búlgaros miraron primero al océano infinito, luego a la búlgara y entonces se echaron a nadar.

g) Los dos suecos contemplan la posibilidad del suicidio mientras la sueca les da la tabarra con lo de que su cuerpo es suyo y la verdadera naturaleza del feminismo. Al menos no nieva y los impuestos son reducidos.

h) Los irlandeses comenzaron dividiendo la isla en Región Norte y Región Sur e instalaron una destilería. Ellos no recuerdan si hay sexo a la vista, porque desde que se produjeron los primeros litros de whisky de coco hay una especie de neblina flotando que lo tapa todo, pero por lo menos saben que los ingleses no están teniendo ningún tipo de actividad sexual.

i) Después de un tiempo, se encontró a la argentina muy aburrida en un rincón de la isla limpiándose las uñas con una ramita. Resulta que los argentinos ya no le dan bola, y pasan todo el día hablando de fútbol y de lo estupendos que son haciendo el amor.

j) El hecho diferencial de los catalanes consistió en alquilar la catalana a los suecos, y usar ese dinero para financiar a los irlandeses la construcción de una planta de destilación en su parcela de la isla, donde ellos trabajan a cambio de que las botellas de whisky de coco estén etiquetadas también en catalán. No follan, pero ahorran una barbaridad en condones.

k) Los andaluces se turnan para quedarse una de cada dos noches con la andaluza e irse la otra de copas con los irlandeses y poner a parir a los ingleses, italianos, franceses, alemanes y por supuesto, (y sobre todo), a los catalanes. Han conseguido que los irlandeses pasen de los catalanes y destilen una variedad de "fino de coco". De inmediato se han montado un calendario de fiestas de la hostia en su isla: que si feria de abril, que si Semana Santa, que si carnavales, que si romerías, que si día de Andalucía en el Exilio,...a las que se apuntan todos los demás.

l) Los vascos se dedican a cortar los troncos de coco, levantar piedras, boicotear a los andaluces y en el terreno sexual, a cascarse pajas: ya sabéis, ante todo.......... independencia.

Visto en Soy Pelopo82

lunes, 24 de octubre de 2011

DYE - Fantasy

No te dejará indiferente el nuevo videoclip de DyE, hecho por el animador francés Jérémie Périn. "Fantasy" es el primer single de su nuevo álbum "Taki 183"...

jueves, 20 de octubre de 2011

Mierda en el móvil

Su móvil puede ser un foco de bacterias. Uno de cada seis terminales en Reino Unido está contaminado con materia fecal, según un nuevo estudio publicado con motivo del Día Mundial del Lavado de Manos, que se celebra el 15 de octubre.

Precisamente, los expertos achacan este fenómeno a que la gente no se lava las manos con jabón después de ir al baño. Los resultados de este amplio estudio, elaborado por científicos de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical y de la Universidad Queen Mary de Londres, revelan una tendencia entre los británicos a mentir sobre sus hábitos de higiene.

Es curioso que, aunque el 95% de los encuestados aseguró que se lavaba las manos con jabón siempre que podía, el 92% de los móviles y el 82% de la manos presentaban bacterias. Pero lo más preocupante es que en el 16% de la manos y en el mismo porcentaje de terminales analizados se encontró E. coli, una bacteria de origen fecal cuya mutación provocó una gran intoxicación en Alemania el pasado mes de junio.

Las bacterias fecales pueden sobrevivir en las manos y en las superficies durante horas, especialmente al calor de la luz solar. Se transmiten fácilmente por el contacto con los tiradores de las puertas, los alimentos o incluso los móviles. Y a partir de ahí, pueden pasar de persona a persona. En los países desarrollados, el lavado de manos previene el contagio de infecciones virales como el norovirus, el rotavirus y la gripe.

«Este estudio demuestra que todavía hya personas que no se lavan bien las manos, especialmente después de ir al baño. Espero que la idea de tener E.coli en sus manos y teléfonos les anime a tener más cuidado con la higiene. Lavarse las manos salva vidas», asegura el doctor Val Curtis, líder de la campaña del Día Mundial del Lavado de Manos.

Fuente: abc.es

miércoles, 12 de octubre de 2011

Así fue la mañana en que Colón llegó a América

Juan Gossaín cuenta la historia de los primeros hombres que pisaron "oficialmente" América.

Eran 120 hombres, piojosos y hambrientos, "que más parecían almas en pena": los primeros europeos en llegar a suelo americano, hace 519 años.
Las tres carabelas eran dos y Martín Alonso Pinzón no fue el primero que divisó tierra. Las carabelas propiamente dichas eran La Pinta y La Niña, las dos primeras naves de aquella expedición en que viajaban 120 tripulantes piojosos y hambrientos, que más parecían almas en pena. La última no era un clásico velero de tres mástiles, mucho más grande y menos rápido que una carabela.

Como si no fuera suficiente, tampoco es verdad que esa tercera embarcación tuviera por nombre Santamaría. El 3 de agosto de 1492, día en que zarparon de España rumbo a la gloria, para cumplir una epopeya digna de la mitología griega, el buque se llamaba María Galante; así aparece registrado en los archivos de la época, que se conservan en Sevilla. Fue el propio Colón, cuando empezaron las terribles penurias del viaje, el que lo rebautizó en busca de la protección divina de la Virgen Santísima.

Han pasado más de dos meses desde que partieron de Palos de Moguer, un pueblo de navegantes, minas rústicas de carbón y pescadores artesanales, perdido en la desembocadura del río Tinto. Para ser exactos, llevan 62 días de sufrimientos a mar abierto. No han visto más que agua y cielo. Ni un pájaro siquiera. Algunos han enfermado de tuberculosis.

Los tormentos son interminables. El hambre es tan agobiante que un sargento de grumetes, Sebastián de Ecija, escribe en su propio cuaderno de bitácora que tuvo que comerse las tiras deshilachadas de su pantalón de lona, aliñadas con agua de sal, para engañar el estómago. En medio de las desgracias se permite una pizca de humor. "El pantalón sabe a carne de cordero", anota en sus memorias. Son españoles: tienen un sentido trágico pero también cómico de la vida.

La semana pasada no aguantaron más. Se amotinaron.
Enloquecidos por la desesperación, acusan a Colón de haberlos embarcado en una aventura sin destino. Estuvieron a punto de lincharlo.

El almirante, que hoy se levantó temprano, como todos los días, camina pensativo por la cubierta de La Pinta, que encabeza la caravana porque es la nave del almirante. No sabe si podrá resistir la próxima sublevación. Acaba de cumplir 41 años y es un hombre de pocas palabras, que parece encerrado en sí mismo. Nadie puede decir que lo ha visto sonreír. En las últimas semanas ha envejecido y ahora tiene cara de apesadumbrada anciana.

Hoy es viernes. Viernes 12 de octubre de 1492. Amanece. No hay viento. La mar océana, como a él le gusta llamarla, está en calma.
El mundo parece que se hubiera quedado quieto. El primer sol del día se alza muy pálido, en la parte más lejana del horizonte, porque estamos en la temporada lluviosa de este paraje que algún día se llamará Caribe.

Poco después de las 6 de la mañana, el almirante ve pasar a la derecha de su navío un puñado de algas podridas que flotan sobre la cresta del oleaje. No eran muchas, pero un navegante encallecido sabe lo que significan. Da un salto de emoción.
Regresa a su camarote y escribe en el diario: "Plantas y raíces a estribor. Si hay vegetación, tiene que haber tierra. Estamos muy cerca".

Rodrigo de Triana ha estado de turno toda la noche en la meseta del vigía, que queda en la parte más alta del palo mayor. Ahora, mientras termina de clarear la mañana, descabeza un sueño atrasado durmiendo a pedazos.

De súbito, aquel centinela flaco y de baja estatura, que tiene un ojo torcido y que ha sido marino de ocasión, estibador sin trabajo y asaltante nocturno en las calles de Huelva, cree ver dos siluetas pequeñas que bailan entre la bruma. Teme que el hambre lo esté haciendo alucinar.

Por si las moscas, Triana afila su ojo bueno. Revisa con cuidado. Allí están, retozando, a veinte metros de su cara, dos gaviotas de cabeza negra, pájaros madrugadores. Vuelan hacia el occidente, aguas afuera. El vigía hace una conjetura de marino, equivalente a la que escribió Colón: "Si hay pájaros, hay tierra".

En sus escabrosas noches de taberna, de regreso a España, Triana relataría a los parroquianos lo que sintió en ese momento.
Dice que lo primero que hizo fue levantarse del puesto de vigilancia y seguir con la mirada el recorrido de las gaviotas. Vio una palma de coco en una playa que parecía ennegrecida por los aguaceros recientes. Empezó a temblar. Y entonces, con ambas manos alrededor de los labios, para hacer una bocina, pegó aquel grito que habría de cambiar para siempre la historia humana:

-¡Tierraaaaaaaaa! ¡Tierra a la vista!

(No fueron dos los ojos que primero la vieron, sino uno solo, el ojo bueno de Rodrigo de Triana, el que avistó a América.)

Tan fuerte y agudo chillido del vigilante despertó a todo el mundo. No pudo darlo por segunda vez, como era su propósito, pues se quedó afónico. La garganta le ardía. La roñosa carabela se llenó de correndillas y alegría.

Los mismos tripulantes que hace una semana intentaron ajusticiar a Colón tirándolo al mar, ahora quieren alzarlo en hombros, como un triunfador. El italiano, tan discreto toda su vida, se niega con palabras de buena crianza a recibir semejante homenaje.

-Primero lo primero -dice a sus hombres, y se aparta de ellos.

Va a la parte delantera de la proa; levanta con la mano derecha el estandarte de los reyes católicos, que le financiaron la odisea; se hinca de rodillas sobre las tablas ruinosas de la cubierta y se echa la señal de la cruz. Luego, ve una guacamaya de doscientos cincuenta colores que lo mira desde la arboleda.

Colón impuso su autoridad en medio de la algarabía. Ordenó que primero bajaran a tierra los tres capitanes de las embarcaciones, el escribano Escobedo, que sería el encargado de levantar el acta oficial, y él mismo. Así se hizo. Luego saltaron los tripulantes.
Aquella chusma feroz, compuesta en su inmensa mayoría por truhanes de cantina, presidiarios, náufragos de la vida, gente sin futuro, se lanzó frenética al agua fresca. Reían y lloraban, se hacían bromas. Hoy, cualquiera los habría tomado por un enjambre de escolares inocentes que se divertían en vacaciones. Habían llegado a lo que se conoce como el archipiélago de las Bahamas.

Al contrario de lo que suele pensarse, Cristóbal Colón no fue un aventurero afortunado, sino un admirable navegante que había trabajado para los grandes mercaderes de Génova, su ciudad natal. Padeció varios naufragios y escapó de la persecución de los piratas, cuando resolvió que quería ponerse a estudiar. En la universidad de Coimbra, en Portugal, aprendió en profundidad cartografía, altas matemáticas y astronomía.

Siendo ya un hombre ilustrado, se unió a la tesis del sabio Toscanelli, quien sostenía que la Tierra era redonda. En consecuencia, decía Colón, si uno navega siempre hacia el occidente, sin necesidad de darle la vuelta al mundo por el sur de África, llegará más rápido a la India, donde hace quinientos años se amontonaban el comercio y la riqueza.

En pocas palabras: Colón no salió de España a buscar un mundo nuevo, del que nadie tenía noticia, sino a buscar un camino nuevo para llegar al mundo viejo. Fue su tenacidad la que le permitió encontrar lo que no andaba buscando.

Empieza a reunirse en la playa mucha gente de aquella isla pedregosa, a la que los nativos llamaban Guanahaní y que el almirante bautizaría de inmediato como San Salvador. Colón era, además, un estupendo narrador, como lo demuestra su diario:

"Les di a algunos de ellos unos bonetes colorados y unas cuentas de vidrio que se ponían al pescuezo. Venían nadando adonde nosotros estábamos y nos traían guacamayas o hilo de algodón en ovillos, que les cambiábamos por cascabeles".

Es falsa la leyenda de que el almirante encontró aquí unos indiecitos enjutos y de baja estatura. Fue exactamente al revés, según su propio testimonio: "Eran todos jóvenes, que ninguno vi de más de 30 años. Muy bien hechos, de fermosos cuerpos, altos y fuertes. Andan todos desnudos, como su madre los parió, y también las mujeres, pero no vi más que una buenamoza".

Epílogo

Ni él mismo supo en vida el verdadero alcance de su hazaña: murió catorce años después de aquella mañana, en 1506, a los 55 años, convencido de que había llegado a territorio asiático por un camino más corto, como era su propósito.

Lo persiguió la infamia, lo metieron en la cárcel, le regatearon sus derechos, fue abandonado por todos, incluido su hijo Diego, un zángano que vivió de la gloria de su padre.

En el mundo que él descubrió existe una sola nación que lleva su nombre. Se llama Colombia, que es como debería llamarse el continente entero.

JUAN GOSSAÍN, ESPECIAL PARA EL TIEMPO, CARTAGENA DE INDIAS

domingo, 9 de octubre de 2011

Impresionante desprendimiento en Cornualles

Impresinantes imágenes de docenas de miles de toneladas de roca cayendo al mar por el desplome de un acantilado. Este vídeo, grabado en la costa de Cornualles, sudoeste de Inglaterra, está atrayendo el interés de los geólogos de todo el mundo. Ocurrió el pasado 3 de octubre, cuando parte de la pared se precipitó sobre la llamada “Cala del Hombre Muerto” (Deathman´s cove), que forma parte de los acantilados del Norte de Cornualles, a media milla al este de la famosa cala de Hells Mouth.

Richard Hocking, un ingeniero de materiales que estaba midiendo grietas, registró con su cámara el dramático desplome de unos 100 metros de pared, que acabó desintegrándose en una nube de polvo y agua blanca.



La caída de secciones costeras de este tipo son causadas ​​por una combinación de las olas, que socavan la base del acantilado, y de los ciclos de hielo y deshielo, que junto con los golpes de viento terminan por producir el desplome. Es un proceso continuo alrededor de la costa, pero es muy, muy raro poder grabar un gran desprendimiento como este.

El experto geólogo Pete Hobbs, de la British Geological Survey, describió el vídeo como una de las mejores imágenes que ha visto de este fenómeno: “las posibilidades de captarlo son muy escasas”. Además se produjo en un día aparentemente tranquilo, sin apenas oleaje.

En el vídeo puede observarse cómo se van dibujando las fracturas que luego servirán de planos de ruptura para el desprendimiento final. Se estima que cerca de 100.000 toneladas de roca y arena cayeron al mar. Este tipo de desprendimientos son un acto geológico bastante grande en volumen. De hecho, el más grande del que Pete Hobbs tiene noticia ocurrió en 1999 en Beachy Head, el acantilado de piedra caliza más alto en Gran Bretaña, y fue de 200.000 toneladas.

Fuente: Cornwall community news

martes, 4 de octubre de 2011

Animación dibujada a mano

Bonita y relajante animación creada por Ryan Woodward, combinó más de 25.000 imágenes dibujadas a mano, para dar vida a esta asombrosa danza coreografiada, a la que llamó “Thought of You” (El pensamiento de usted):

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